Vie. Feb 3rd, 2023

¿Queres invertir, sin embargo no sabes qué alternativa designar? Te mostramos los ETFs (Exchange Trade Fund) o fondos cotizados, una opción que se ha vuelto bastante conocidos en los últimos años. Son un producto financiero híbrido, puesto que agregan los elementos de los fondos de inversión tradicionales y los de las acciones.

Los ETFs tienen las características de diversidad de los fondos tradicionales, sumando además la solvencia de las acciones. Por lo tanto, son entidades de inversión colectiva que cotizan en una bolsa de valores. También, replican el comportamiento del índice bursátil.

A continuación te contamos qué son los fondos cotizados o ETFs, cómo funcionan y qué utilidades y agravantes pueden otorgar. Te contamos todos sus características y la ocasión perfecta para invertir.

El funcionamiento de los ETFs.

Según como lo dice la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los fondos cotizados o ETFs son productos de inversión. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) los indica adentro de las entidades de inversión colectiva.

En verdad, los ETFs son un paquete de instrumentos financieros híbridos y valores cotizados, como también lo son los fondos clásicos. Los fondos ETFs poseen como objetivo primordial replicar los vaivenes de un índice bursátil, ahora sea de renta fija o variable, de divisas o materias primas u otros producto financieros.

Clásicamente, los índices bursátiles eran los naturales del mercado, aunque los ETFs han empezado a posicionarse como punto de referencia en varios sectores comerciales. Los fondos ETFs o cotizados se comportan como acciones. Por esta razón, su proceder no es parecido al de un fondo clásico, sino más parecido al de un fondo de valor. Al contrario de los fondos clásicos, los ETFs se pueden comprar y vender en cualquier tiempo. Como enorme diferencia, un fondo de inversión tradicional el precio de mercado se hace efectivo al cierre del día, al contrario, los ETFs se calculan en él momento.

También, los fondos cotizados poseen otras características como:

Los ETFs son un activo cotizado, por lo tanto, al momento de invertir es accesible conocer su precio a tiempo real con claridad.

Los fondos ETFs o cotizados se pueden comprar y vender en cualquier tiempo. La compra se hace efectiva según la cotización rápidamente. A diferencia de las inversiones clásicas, no hay que aguardar al término de la sesión para conocer qué ocurre.

Los ETFs, al poderse obtener en cualquier tiempo, son 100% líquidos.

Al invertir en un paquete de activos cotizados, siempre se encontraran respaldados por un grado de diversidad.

Las comisiones de los fondos ETFs o cotizados son más pequeñas que los fondos clásicos o tradicionales.

Beneficios de los fondos cotizados.

El gran beneficio de los fondos ETFs o cotizados es su enorme sencillez operativa, con solo una participación se puede obtener un conjunto de activos diversificados que replican los movimientos del mercado. También, los ETFs son activos financieros de inversión con un pequeño gasto, dado que cobran menos comisiones de adhesión y reembolso.

Otro beneficio altamente superior en el mercado, es su gran accesibilidad. Cualquiera puede invertir en fondos ETFs o cotizados con gran flexibilidad horaria, en cualquier instante de la comercialización bursátil. De la misma manera, durante la negociación financiera se calculan y difunden los precios elegidos, garantizando claridad.

El último beneficio que vas a conocer en los fondos ETFs o cotizados es su acompañamiento continuo de las líneas generales del mercado. Los ETFs siguen la inclinación popular, y son competentes de adaptarse correctamente a cualquier altibajo. Con un solo activo se puede invertir en toda un sección económica en una zona en particular.

Agravantes de los fondos cotizados.

Además, anticipadamente a invertir en este tipo de activo financieros, es imprescindible que se tengan en mente los problemas que pueden presentar los fondos ETFs o cotizados. El principal agravante es que durante el progreso comercial pueden suceder gastos adicionales, que deben incorporarse a las comisiones de obtención y custodia.

También, su fiscalidad con respecto a los fondos clásicos de inversión poseen menos beneficios, siempre y cuando se trate de ETFs de España. También, las participaciones en fondos ETFs o cotizados no pueden ser traspasadas. Si quieres realizar un cambio de propietario los fondos ETFs o cotizados se tienen que vender, pagar la plusvalía, y por ultimo abrir uno nuevo, abonando las comisiones de compraventa.

Clases de ETFs.

Aunque todos los ETFs replican los índices bursátiles, existe una gran variedad de formatos en dependencia del índice, te comentamos las características de los principales:

Los ETFs más conocidos son los de índice de utilidad variable como el Ibex 35, el Dax 30, Dow Jones Industrial Average, entre otros tantos. Persiguen replicar el proceder del índice de relación.

ETFs de materias primas. Suelen ser una alternativa para invertir en oro, plata, oro negro, gas, etc.

ETFs sectoriales. Replican las características de los índices creados por casas de examen sobre distintos sectores. por ejemplo pueden ser índices de control en el sector tecnológicos, automoción, agrícolas, etc. Válidos para mejorar los índices de materias primas.

ETFs territoriales. Estos fondos cotizados incluyen activos de una zona geográfica determinada, y son útiles para invertir en una zona geográfica o país determinado.

ETFs mundiales. Son los índices que se centran globalmente en la utilidad fija o variable, como sucede con los fondos Mcsiworldindex o Acworldindex.

ETFs inversos. Terminamos este recorrido por las clases de fondos cotizados o ETFs, nombrando a los ETFs inversos. Esta clase de fondos se especializa siempre en la baja, por lo tanto, se enriquecen marcadamente cuando el índice se mueve a la baja.

Cómo invertir en ETFs.

Como ya hemos comentado anteriormente, los ETFs son instrumentos financieros bastante sencillos, sin embargo tienen algunas peculiaridades importantes que debes saber primero antes de invertir en ellos. Conociendo todos sus lados fundamentales, ahora puedes determinar si es la mejor alternativa para tu inversión.

Generalmente, un ETFs puede desarrollar cierta duda a los inversores conservadores, por esta razón, suelen inclinarse por otra clase de activo bancario o financiero que les genere más seguridad.

Sin embargo, si ahora has resuelto que deseas invertir en fondos cotizados, inicialmente tienes que establecer unos objetivos de inversión. Puedes emplear los ETfs para generar exposición en cualquier sector industrial o mercado. Otra alternativa, es utilizar tus activos de forma convencional utilizando ETFs, y adaptar su consigna al peligro y objetivos ya determinados.

Puedes utilizar la diversificación de los activos en mercados determinados o materias primas. Te recomendamos que te muevas deprisa. Aunque los fondos cotizados son un activo flexible, las buenas ocasiones de inversión no son abundantes. También además, cualquier clase de inversionista puede obtener una oportunidad provechosa.

Por Overflod

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