Vie. Dic 2nd, 2022

Las clases de interés en la eurozona han aumentado. En julio se encontraban al 0%, ahora se encuentran al 2%. También esta alza de tipos de interés no tiene vista de que se vaya a frenar. Después de muchos años con el tipos de interés negativos, en el mínimo histórico, tenemos tipos de rendimiento más elevados e incluso no parece que fueran a descender con la intención de controlar la inflación.

Esto está ocurriendo igualmente en EE.UU, lo que nos hace reflexionar que estamos ante el inicio de un nuevo ciclo. Como inversores, con la alza de tipos de interés puede producirse que empecemos a observar productos financieros que estaban con popularidad hace unos años, aun que eran absolutamente inviables en la época en que los tipos de interés eran negativos.

Depósitos con paga en especie. Hace unos años más o menos quince acercarse a una filial bancaria no era bastante diferente de recorrer una tienda de moblaje para el hogar. A cambio de depositar nuestros ahorros y no utilizarlo durante un periodo de tiempo podíamos conseguir artículos para el hogar. Vajillas, cobertores, cristalería, televisores, licuadoras, cronómetros de nuestro equipo deportivo, etc. Todavía se encuentran en muchos hogares. Eso sí, al final de año lo veríamos reflejados en nuestra declaración de riqueza al estar aferrados al IRPF.

Depósitos a período remunerados. Si no queríamos un set de cristalería alemanas o un cobertor ártico de algodón, era potencial percibir unas remuneraciones interesantes, en muchas ocasiones arriba de la inflación a cambio de desistir de usar nuestros ahorros durante un periodo. Casi siempre estos tenían una mejor recompensa que el producto subsiguiente, no obstante menos disponibilidad. En el transcurso de la crisis financiera del 2008 se podían observar rentabilidades interesantes gracias a la guerra de los bancos que competían por los ahorros de los pequeños inversores.

Cuentas corrientes con remuneración. Si había una guerra por los depósitos, igualmente la había por esos ahorros que el ahorrativo podía retirar en cualquier día. La rentabilidad no era tan buena como la de los depósitos a largo tiempo en la contienda del pasivo. Sí teníamos la posibilidad de disponer de nuestro capital en cualquier día si era un sitio favorable para tener nuestro fondo para emergencia o si estábamos ahorrando para un desembolso grande, como la modificación de la vivienda o pagar un automóvil. No era mucho, no obstante sí placentero.

Seguros de vida con devolución de prima. Imagínate, adquirís un seguro de vida y abonas la cuota equivalente. Tras terminar el tiempo no lo has precisado. La compañía aseguradora te devuelve una parte o el total de lo que has abonado. ¿inimaginable? No tanto. De hecho un caso cercano lo tuvo, en el que un seguro de vida adquirido con una aseguradora de grandes locales. Junto con la devolución le llego el mensaje, en el que le explicaban que no podrían realizarlos para los siguientes vencimientos por la baja de los tipos de interés.

Descuentos por pago acelerado. Si vamos a adquirir un automóvil, seguramente nos harán descuento por financiarlo. Entendemos que es lo habitual, sin embargo no siempre ha sido de esta manera. Hace algunos años no era anormal percibir un descuento por pronto desembolso en algunos artículos si elegíamos por no financiarlo con letras.

Hipotecas en monedas extranjera (cash and carry). Vamos a presuponer que en Europa las clases de interés están en el 5% y en Japón se encuentran al 0,5%. ¿No sería beneficioso endeudarse en yenes y devolver diez veces menos? Esta fue la lógica que se empleó en las hipotecas multidivisa.

El percance fue que al revalorizarse el yen frente al euro, hubo hipotecados que se encontraron que no obstante devolvían el dinero que habían recibido prestado, se hallaban con el problema que debían cada vez más en euros. Por lo general endeudarse en una moneda distinta a la de que recibimos nuestros ingresos, tiende a ser una mala estrategia dado que estamos atados a algo incontrolable que es el mercado de las divisas.

Cesión temporal de activos .Pensemos que tenemos deuda pública y precisamos dinero. La opción que tendríamos es venderla. Pero igualmente podríamos usarla para financiarnos, usarla como garantía. Al asegurar la deuda con la venta del activo, obtendremos un mejor rendimiento (por esto es mayor el interés al que obtendremos una hipoteca sobre una propiedad que un crédito al consumo con nuestra aval personal.

También tendremos otra alternativa, vendemos el activo y nos comprometemos a adquirirlo por un valor mayor un período a posteriori. De ese estilo pagamos intereses. Es más complicado que un crédito común, aunque con rendimientos más elevados merece más el arduo trabajo a realizar. Así que pueden ver que existen varios productos financieros que no se han enterrado, es posible que los veamos disponibles en los siguientes años en nuestra filial bancaria más cercana, o en la aplicación en el celular de nuestra institución bancaria, ya que los periodos han evolucionado, pero parece que los productos financieros no demasiado.

Por Overflod

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